• Año: 2006
  • Lugar: Gandia
  • Programa: Museo Etnográfico
  • Cliente: Ayuntamiento de Gandia
  • Estado: Concurso (2º Premio)
  • Equipo: JTuset, T.Escrig, T.Soto & J.Stuyck

Museo_G

Lema: Trazas

El lugar inspira un edificio de trazas rotundas que se asienta con naturalidad en el meandro del Serpis. La apariencia abstracta y lineal de la nueva pieza construye un nuevo horizonte hacia el que mirar desde la ciudad histórica, con la cubierta a modo de relieve montañoso, tan presente en la comarca de La Safor. Así, “el vacío mira hacia la plenitud, y todas las cosas plenas alcanzan su verdadera magnitud”.

La parcela se ordena por medio de bancales que enfatizan la morfología del meandro; el museo se concibe como una secuencia de espacios abiertos y cerrados en los que el interior dialoga con el exterior a lo largo de su recorrido. El plano de la cubierta unifica y cobija bajo sus plegaduras los espacios expositivos a los que dota de alturas diferentes que buscan a vibración de la luz y dar respuesta a aspectos estructurales y de eficiencia energética.

La linealidad quebrada de la planta pretende conseguir un recorrido museístico claro, integrándose en el sistema de bancales-estratos que ordenan la parcela, buscando las visuales que ligan la ordenación. Los edificios del museo se ubican en la parcela a lo largo del recorrido definiendo los diferentes ámbitos vegetales del exterior en cuatro grandes áreas: huerta-regadío, cultivos de secano, bancales con árboles frutales y bosque mediterráneo, respetando al máximo el arbolado existente. El conjunto se remata en su extremo sur con el anfiteatro que ocupa una posición enfrentada al Palacio Ducal y se convierte en mirador de la ciudad y de la propia intervención.

El acceso se produce desde el puente peatonal a cota +22,00, iniciándose un itinerario descendente que recorre los dos niveles del sistema edificado: una primera planta a cota +20,50 que alberga la Casa de la Natura y una planta inferior situada a cota +17,00, que contiene los espacios de exposición y docentes relacionados de modo directo con los ámbitos exteriores: el anfiteatro vinculado a las Aulas-Taller y los campos de cultivo integrados en el itinerario museístico. Así, el sistema edificado se convierte en telón de fondo del nivel inferior de la ordenación.

En la sala de exposiciones permanente y en el “trapig”, se crean espacios a doble altura y se esculpen sus muros para transformarlos en elementos contenedores. Las intenciones para materializar el edificio son introducir espesor en algunos cerramientos de apariencia pétrea o abrir de forma liviana los espacios que “miran “, como la cafetería, con grandes superficies vidriadas. La cubierta se prevé como una delgada losa de hormigón que en su plegadura manifiesta su naturaleza tectónica al interior.

La orientación a poniente del alzado al río exige un cuidado especial y un control de la luz solar en las zonas de gran acristalamiento; esto se consigue con los aleros de la cubierta y con una estructura secundaria que tamiza el paso de la radiación al interior.

Los cultivos se ordenan en parcelas abancaladas cuya geometría se apoya en la morfología del meandro, acompañadas del sistema de acequias, una jerarquía de caminos y espacios de estancia vinculados a la presencia del agua o de elementos arbóreos predominantes. El recorrido exterior termina en el extremo Norte de la parcela donde se sitúa el establo en su cota inferior.

Las especies vegetales que se plantean siguen un esquema de clasificación temático:

Regadío-huerta: hortalizas según la época del año, con dos espacios protagonistas: el arrozal y el canyamelar.  Arbolado existente: Ciprés (Cupressus Sempervirens), palmeras (Phoenix Canariensis y Washingtonia filifera), pino (Pinus halepensis). Nueva implantación: Morera (Morus alba), cítricos.

– Cultivos de secano, principalmente cereales tales como maíz, trigo, cebada y avena, con un espacio protagonista: la “pansa” .

– Bancales con frutales de secano: Arbolado existente: pino (Pinus sp). Nueva implantación: Almendro (Prunus Dulces), cerezo (Prunus Cerasus).

– Paisaje natural de interior: Arbolado existente: Higuera (Ficus Carica), pino (Pinus halepensis), olivo (Olea europaea), algarrobo (Ceratonia siliqua), Ficus mycrophyila. Nueva implantación: Encina (Quercus rotundifolia). Matorrales de plantas aromáticas propias de la zona.